Los riesgos laborales en la era de la Tecnología

 

Los accidentes laborales

Los accidentes laborales y la seguridad en el trabajo son temas sociales de una gran relevancia para todos nosotros. Siendo el trabajo nuestro medio de vida, se torna obligatorio para los estados y empresas asegurar la seguridad de sus trabajadores. En España, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales ya data del 1995, contando con casi 25 años de vida. Aunque la seguridad y la higiene en los entornos de trabajo ha mejorado mucho en los últimos años, todavía es un tema preocupante y de impacto social.

Los accidentes laborales en estadísticas

Según el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, se produjeron 299.008 accidentes laborales con baja de enero a junio de 2018 en España. De estos accidentes, 257.812  se produjeron durante la jornada laboral y 41.196 en el trayecto de casa al lugar de empleo. También se registran durante este periodo 307 fallecidos, 7  más que en el periodo anterior de 2017. Los sectores con mayor número de accidentes laborales mortales son el de la industria, seguido por la construcción y el sector servicios.

riesgos laborales y tecnología

GTG, Ingenieros Seguridad Industrial

Como hemos podido observar, estas cifras no son baladí. A pesar de que en los últimos años se han mejorado las condiciones laborales, los accidentes siguen ocurriendo. Es también relevante tener en cuenta que, como apunta la Organización Internacional de Trabajo (OTI), los riesgos, y por ende la seguridad laboral, son constructos dinámicos que cambian acorde con los vaivenes de la realidad social. Es decir,  los grandes cambios que ha estado sufriendo el mundo laboral en la última década (AI, IoT, etc.) posiblemente ha generado un giro de las condiciones de seguridad en el trabajo.

Los nuevos riesgos laborales en la era de la digitalización

Tal y como destacan en este artículo de La Expansión  ,la digitalización de los procesos de trabajo implica nuevos riesgos laborales que se han de tener en cuenta. Se destacan entre estos nuevos riesgos que se suman a los ya más conocidos accidentes de tráfico y caídas, nuevas situaciones peligrosas para el trabajador como la hiperconectividad y el tecno-estrés. El tecno-estrés se refiere a la incapacidad de ciertos trabajadores de adaptarse a los cambios tecnológicos que la digitalización impone en sus puestos de trabajo.

Esta introducción masiva y brusca de la tecnología implica un estrés sumado para los empleados al tener que re-adaptarse y aprender nuevas formas de relacionarse con las TICs. Un problema destacable que ha y está afectando a un sector importante de los trabajadores, como destaca la profesora de la UNIR Tania Cuervo. No obstante, mediante una formación adecuada y las medidas necesarias tomadas por parte de la empresa, este tecno-estrés o incapacidad del cambio podrá desaparecer, eventualmente.

Pero, ¿qué pasa con la hiperconectividad? La hiperconectividad es tener la posibilidad de estar conectado continuamente al teléfono móvil o al correo electrónico. Esta conexión continua implica que la información y las cuestiones del trabajo se pueden extender a todos los ambientes y momentos de la vida del trabajador o trabajadora. Este exceso de esfuerzo afecta, según la OIT, al 36% de los trabajadores. Por lo tanto, estamos observando que la introducción de las tecnologías a nuestra vida personal y laboral entraña ciertos riesgos que hemos de tener en cuenta. Esta conexión 24 horas y desplazamiento del descanso implica graves problemas psicosociales y de estrés para los trabajadores. Se difumina la línea que separa la vida familiar del entorno laboral.

Los beneficios de la desconexión

La solución a este problema: la desconexión. Las empresas y el estado han de asegurar que sus trabajadores sean capaces de desconectar del trabajo para asegurar su seguridad. A través de la formación, se podría conseguir que todos nosotros entendiésemos la relevancia de darle un stop a la tecnología y descansar de lo digital, porque desconectar es un derecho. Francia, país pionero en los derechos laborales, ya se ha dispuesto a legislar en torno a esta cuestión. Esta reforma laboral prevé que cada empresa con más de 50 empleados tenga que abrir negociaciones entra las diferentes partes para llegar a un acuerdo, en función de las necesidades de cada una, para asegurar el derecho a la desconexión de los trabajadores.

Es evidente que la hiperconectividad es un problema y una realidad. El agobio y el estrés de responder a cuestiones laborales a través de nuestro smartphone y la imposibilidad de descanso, es un potencial riesgo laboral que hay que remediar. Según un estudio de Randstad, el 41% de los españoles dicen sentirse presionados a responder e-mails o mensajes laborales durante sus vacaciones.

Como se ha mencionado, es parte obligatoriedad de las empresas y de los estados legislar y mediar para prevenir este problema. Pero, ¿y los trabajadores? ¿seríamos capaces de desconectar?

Vídeo de El País 26.2.2017

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